Música y arte contra el ICE
También: ¡Ochenta tipos de tamales! Contra el “hielo” en los Juegos Olímpicos de Invierno y el Mundial. El gobierno mexicano busca opciones para enviar crudo a Cuba.
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Ruta sonora de la resistencia
En las marchas y mítines de la resistencia contra los abusos de las redadas antimigrantes en Mineápolis y alrededor del país, el ritmo lo marcan bandas de metales, coros, batucadas, y más expresiones sonoras, la expresión contemporánea de una larga tradición musical de lucha y solidaridad, de animar y consolar y bailar contra la injusticia.
De repente brota un baile en medio de una marcha en Mineápolis, con una canción clásica como Stand by Me, tocada por Brass Solidarity, una banda formada en 2021 como parte de la magna respuesta popular al asesinato del afroestadunidense George Floyd en esa ciudad por policías, que detonó el movimiento nacional de Black Lives Matter. Invitan a otros músicos a sumarse y entre su repertorio hay canciones tradicionales de gospel, del movimiento de derechos civiles de los sesenta del siglo pasado, un poco de Nueva Orleans y otro de Motown que acompañan el movimiento en resistencia.
Singing Resistance es un grupo nuevo que invita a cientos a sumarse a nuevas canciones a capella en Mineápolis, nuevas canciones que se vuelven los himnos de su movimiento. “Esto es para nuestros vecinos que están encerrados/ Juntos vamos a abolir al ICE” es una; “No tengo miedo, no tengo miedo/ Viviré por la liberación, porque sé por qué me hicieron”, cantan en inglés y español. Y en las redes sociales aparecen corridos en español sobre lo sucedido en Mineápolis y en solidaridad con el movimiento.
Este movimiento nacional de resistencia nació en español, con las primeras movilizaciones contra el asalto federal antimigrante en Los Ángeles encabezadas por inmigrantes latinos y sus aliados. De repente aparecía en frente de un centro de detención de inmigrantes un camión con una banda local famosa cantando “La cumbia de la migra”. Mariachis y rock y rap en español contribuyen, y con la llegada de aliados afroestadunidenses, filipinos y de otros países, los ritmos incorporan un mosaico de sonidos universales.
Esto se repite alrededor del país. Incluye expresiones de artistas casi anónimos en las calles junto con algunos de los músicos más famosos del mundo, incluyendo Bad Bunny, Bruce Springsteen, Lady Gaga, Tom Morello y más. Morello, ex integrante de Rage Against the Machine, no solo realizó un concierto de solidaridad en Mineápolis la semana pasada, donde el invitado especial fue Springsteen, sino que también se sumó a las marchas en las calles, donde comentó que “soy un agitador externo” acompañando en solidaridad a la resistencia en Mineápolis, “para oponernos al terror de estado… y defender la democracia”.
La lista de estrellas es cada vez más larga: Jane Fonda, Mark Ruffalo, Billie Eilish, Olivia Dean, Natalie Portman, Olivia Rodrigo, Pedro Pascal, Matt Damon, Olivia Wilde, entre otros, no dejan de expresarse a favor de las protestas y de condenar a las autoridades federales.
En Nueva York, decenas de artistas famosos y otros novatos, políticos locales, escritores, dramaturgos y poetas dieron lectura durante ocho horas a fragmentos de discursos famosos, novelas (incluyendo la inevitable 1984, de Orwell), poemas y hasta partes de la Constitución y la Declaración de Independencia, en un acto de denuncia, protesta y solidaridad. Susan Sarandon, Peter Dinklage, Christine Baranski, John Leguizamo, Oscar Isaac, Lin-Manuel Miranda y Tony Kushner, entre otros, participaron en un acto de arte en respuesta al intento de anular la delicada belleza de esta nación construida por las manos y culturas del mundo.
Siempre ha sido así. Todos los movimientos populares durante por lo menos un siglo tienen sus rutas sonoras—desde las luchas de los anarcosindicalistas que regalaron la canción Pan y Rosas [cantada más de un siglo después en la inauguración del nuevo alcalde socialista e inmigrante de Nueva York, parte de la rebelión contra la derecha] y las de su líder Joe Hill, o poco después el extraordinario Paul Robeson y el cantautor Woody Guthrie narrando la resistencia antifascista y las luchas sociales. Guthrie compuso la primera canción de protesta en inglés sobre inmigrantes mexicanos deportados, Deportee - nutriendo el movimiento folk de su amigo Pete Seeger y el caribeño Harry Belafonte, y los jóvenes Bob Dylan y Joan Baez y Nina Simone y tantos otros que pusieron a cantar y bailar a los movimientos de derechos civiles y antiguerra de los sesenta del siglo pasado.
De la década de los setenta a los noventa, nuevas expresiones de rock de Patti Smith, Springsteen, Rage Against the Machine, Billy Bragg y tantos más también se volvieron parte integral de movimientos y sus canciones se entonaban en coros de miles, tal vez millones. Y hoy día, nuevos músicos, escritores, poetas y actores - entre ellos Billie Eilish, Olivia Dean, Kendrick Lamar, redescubren viejos versos y prosa que renuevan, o inventan otras que se suman a la ruta sonora, el teatro, el baile y la poesía de las rebeliones estadunidenses.
Y rosas también.
🌹 Playlist: Ruta sonora de la resistencia
La Frase:
“Si se ve como fascismo, suena como fascismo, actúa como fascismo, se viste como fascismo, habla como fascismo, mata como fascismo y miente como fascismo, hermanos y hermanas, es el chingado fascismo. Está aquí, es ahora, está en mi ciudad, está en la tuya, y tiene que ser resistido, protestado…”
—Tom Morello en Mineápolis.
Por si se lo perdió
◻️ ¡Ochenta tipos de tamales! Los cocineros encendieron hornos de piedra y leña, tal como antaño se prendían los altares en honor a Xilonen, diosa del maíz tierno, y a Huitzilopochtli, según los relatos del cronista Fray Bernardino de Sahagún. Hoy, los tamales representan un mapa de sabores que se extiende desde el norte hasta el sureste. Durante la Feria del Tamal se ofreció la amplísima variedad de sabores de este alimento ancestral, considerado el más antiguo de Mesoamérica.
◻️ Contra el “hielo” en los Juegos Olímpicos de Invierno y en el Mundial. “No son tus Juegos”, protestan por la presencia del ICE en Italia antes de los Juegos Olímpicos de Invierno. Cientos de manifestantes marchan en Milán, en repudio a la presencia de los agentes de inmigración de Estados Unidos. El gobierno de México alerta sobre el alto riesgo de redadas en EU durante la Copa Mundial 2026.
◻️ Falta de protección para los migrantes en México. En 2024, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ordenó al Congreso reformar la Ley de Migración, pero esto aún no se ha llevado a cabo. El Centro Internacional de Derechos Humanos en Los Ángeles denuncia ante la ONU la falta de estas reformas y la ausencia de un registro nacional de migrantes detenidos en México.
◻️ El gobierno busca opciones para enviar crudo a Cuba. Ante presiones y declaraciones del presidente estadunidense Donald Trump de que México no debería enviar petróleo a Cuba, el gobierno de Claudia Sheinbaum declaró que México buscará un diálogo sobre el tema mientras envía ayuda humanitaria al pueblo cubano. “La posición de la presidenta Sheinbaum es particularmente delicada y difícil”, escribe Julio Hernández. “Oponerse a las imposiciones de Trump significa entrar en un ciclo de resultados impredecibles, en lo económico de entrada, dependiente en extremo de Estados Unidos, pero ¿hasta cuándo y hasta dónde ceder?”
◻️ Cuba: Trump y su nostalgia colonialista. “Después de la revolución haitiana, Estados Unidos puso su mirada sobre la isla de Cuba como territorio propicio para ser puerto de entrada de esclavos”, explica Juan Becerra Acosta. “En 1902 se constituyó en una república bajo la tutela estadunidense que logró proteger sus inversiones en las plantaciones de azúcar. El capital estadunidense controlaba la economía de la isla y Cuba se convirtió en un paraíso para la mafia y en un destino para el turismo, el juego y el lavado de dinero.” La revolución cubana rompió la hegemonía estadunidense no solo sobre la isla, sino en el hemisferio.
◻️ Trump glorifica el robo de la mitad de México. La Casa Blanca publicó un “mensaje presidencial” para festejar el “triunfo” estadunidense en la guerra contra México hace 178 años que, según ellos, marcó el inicio del dominio internacional del país del norte. “No somos Santa Anna”, contestó Claudia Sheinbaum. En un editorial, La Jornada declaró: "El ufanarse del despojo histórico perpetrado contra México por la fuerza militar en 1848 es, más que una proyección de poder contemporáneo, un signo inequívoco de decadencia".
🎥 Lo que estamos viendo
Davos y la ruptura del orden mundial. Luis Hernández Navarro en el Pulso de La Jornada.
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