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Una ola progresista en Estados Unidos ha llevado a decenas de políticos y políticas que se identifican como socialistas democráticos o de izquierda a puestos locales, estatales y algunos federales durante este año en varias partes del país. Están ganando no por su enfoque sobre la ideología -de hecho, no hay consenso sobre la definición de “socialismo” o “izquierda” entre ellos- sino por sus propuestas para mejorar las condiciones de vida de las mayorías, desde el precio de los artículos básicos a una vivienda asequible, apoyos a familias de trabajadores y resistencia contra las políticas antimigrantes del gobierno de Donald Trump.
“Las familias trabajadoras están hartas de las políticas del status quo y de las mismas viejas políticas del establishment, que les han fallado durante décadas”, escribe Bernie Sanders, senador independiente, socialista, en un artículo en La Jornada. “Quieren un cambio, un cambio real, y apoyan a los candidatos progresistas que luchan por ese cambio”.
Más de 250 socialistas democráticos han sido electos a puestos locales, estatales y al Congreso federal en tiempos recientes, incluyendo el alcalde Zohran Mamdani en Nueva York y Katie B. Wilson, la alcalde de Seattle, sumándose a otros progresistas electos en los últimos años en Chicago, Los Ángeles, Minneapolis, Boston y Austin, entre otras ciudades. Este año, progresistas están concursando en las elecciones intermedias de noviembre en Michigan, Wisconsin, Colorado, Florida y la capital del país, entre muchos otros. Como resultado, se está ampliando la presencia progresista en los ámbitos políticos locales y nacionales, incluyendo el llamado Caucus Progresista del Congreso, que incorpora a más de 100 legisladores federales -casi una cuarta parte de la cámara baja- y provoca alarma entre las cúpulas de ambos partidos, incluyendo el resurgimiento de la retórica macartista por parte de los republicanos.
Esta ola progresista no se limita al ámbito electoral. Después de décadas de neoliberalismo que identificó a los sindicatos como enemigos de la modernización, una nueva encuesta de Gallup revela que 71 por ciento de los estadunidenses están a su favor, el nivel más alto en 60 años.
“En abril se fundó Union Now, con el propósito de multiplicar la densidad sindical aumentando el conjunto de recursos que puedan apoyar a los trabajadores que se organizan o hacen movimientos de huelga para lograr reconocimiento o contratos colectivos”, escribe Sara Nelson, presidenta del sindicato Asociación Nacional de Asistentes de Vuelo en Estados Unidos. “Es hora de que el 70 por ciento de los estadunidenses que aprueban los sindicatos puedan tener uno, y de escribir una nueva historia para la democracia, tanto en el lugar de trabajo como en la plaza pública”. Shawn Fain, líder del sindicato automotriz, hace un llamado en La Jornada a los trabajadores tanto de Estados Unidos como de México para que se preparen para ir a huelga el primero de mayo de 2028.
La actriz y activista Jane Fonda recuerda su vida de lucha por la justicia y deja claro que el punto clave es la acción colectiva. “Cada victoria importante en la historia de este país –y de este mundo– ha sido puesta en marcha por gente que se levanta y dice ‘no’, en cualquier forma que tenga sentido en ese momento... Solos, nos pueden derrotar o comprar. Juntos, tenemos poder”.
En estos tiempos, explica la luchadora veterana Angela Davis, referente del feminismo abolicionista y antirracista, la tarea primordial es “convencer a la gente de que un mundo mejor es realmente posible. Generamos esperanza cuando nos organizamos. A mí lo que me ha dado esperanza a lo largo de los años son los movimientos en los que he participado desde que tenía 11 años”.
Como siempre, Bernie Sanders ofrece un claro análisis: “Pese a lo que los medios quieren que la gente crea, los progresistas están ganando en todo el país por una sencilla razón: las ideas que postulan son extremadamente populares. Es hora de que el establishment deje de decir a los estadunidenses qué deben creer y comiencen a escuchar lo que ellos en verdad desean.”
La Frase:
“Donde sea que alguien esté luchando por ser libre, mira en sus ojos, ma’, y me verás.”
The Ghost of Tom Joad, Bruce Springsteen
Por si se lo perdió
◻️ Petro: la primera entrevista tras dejar la Presidencia. Gustavo Petro, el ahora ex presidente de Colombia y líder de la izquierda partidista colombiana en las décadas recientes, advierte que la nueva realidad política de la región incluye la injerencia sistemática de redes dirigidas desde Washington en los procesos electorales de América Latina. Las admoniciones de Petro cobran valor en tanto explican un factor central en el giro a la ultraderecha que experimenta América Latina y constituyen un testimonio de quien vivió en primera persona los embates de las redes trasnacionales de desinformación y manipulación, opina La Jornada.
◻️ Correa: el tecnofascismo lleva al mundo a la barbarie. “El nuevo orden mundial establecido es que no hay orden. Antes el poderoso rompía las reglas, hoy no hay reglas. Es la ley del más fuerte, eso se llama barbarie”, asevera el ex presidente de Ecuador Rafael Correa. Ante los retos y responsabilidades de la izquierda frente a este panorama, Correa apunta: “por supuesto que hemos cometido errores (…) debemos ser más autocríticos, exigirnos más. Pero también debemos mejorar nuestra cultura política. Tenemos que ser más racionales, menos pasionales para saber votar y elegir”.
◻️ Una red de MAGA en América Latina. Una red transnacional de consultores, tecnologías, medios y operadores vinculados al ecosistema MAGA adapta y amplifica en América Latina marcos políticos surgidos o reforzados en Estados Unidos hasta presentarlos como expresiones aparentemente propias de cada realidad nacional.
◻️ Las izquierdas frente al espejo. El crecimiento de la derecha en América Latina no resulta solo porque existen nuevas redes de la derecha, escribe Imanol Ordorika. “Los grandes partidos históricos de la izquierda latinoamericana se han erosionado. Las izquierdas latinoamericanas necesitamos entender por qué nuestros partidos menguan, por qué nuestros liderazgos no se renuevan, por qué las organizaciones y muchos de sus dirigentes se corrompen al llegar a los gobiernos, por qué nuestro discurso suena a administración y no a proyecto”.
◻️ El petróleo de Venezuela. El presidente estadunidense Donald Trump se apropió de 65 mil millones de barriles de crudo venezolano. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, firmaron ocho acuerdos millonarios con las empresas Chevron, ENI, Aspect, Primavera y General Electric Vernova destinados a duplicar la extracción de crudo, explorar nuevos yacimientos y reconstruir la deteriorada red eléctrica del país.
◻️ La falta de protección y regulación pone en riesgo la cultura del agave. El crecimiento explosivo del mercado comercial del tequila y el mezcal, junto con la falta de protecciones y regulaciones que se pongan en práctica, distorsionan el cultivo de estas bebidas ancestrales, no benefician a los agricultores capacitados y encargados de sostener la sabiduría de sus antepasados, y corrompen la producción a tal punto que el futuro de las bebidas de agave en México está bajo amenaza, advierten David Suro Piñera y Gary Paul Nabhan, autores de un libro sobre el tema, durante una presentación en el Instituto Cultural Mexicano, en Washington.
◻️ Mirada chicana de Los Ángeles. Artistas que surgieron durante el Movimiento de Liberación Chicano de la década de 1960, ofrecen cinco miradas sobre Los Ángeles, en una nueva exposición en el museo Getty.
🎥 Lo que estamos mirando
25 aniversario del 11s en Estados Unidos: David Brooks en El Pulso de La Jornada
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Elaborado por David Brooks y Jim Cason en Estados Unidos, Tania Molina Ramírez en la CDMX, de La Jornada, y Elizabeth Coll en Tokio, bajo coordinación de Carmen Lira Saade y Guillermina Álvarez. Más información.









